El secreto del éxito del spot canario sobre el coronavirus

En las últimas horas se ha hecho extremadamente viral un spot institucional del Gobierno de Canarias mediante el cual se intenta concienciar a la población sobre los efectos y los peligros del coronavirus. ¿En qué reside el secreto de su éxito?

Como con casi cualquier contenido que se hace viral en las redes sociales, su éxito recae fundamentalmente en dos aspectos: por un lado, su marcada y recurrente actualidad, lo que despierta un gran interés en la ciudadanía; por otro lado, el cambio de registro, que lo hace distinguirse de otros contenidos que tratan el mismo tema, captando así la atención del público.

Es especialmente resaltable el hecho de lo original del spot: aunque se trata de un formato que hemos visto ya en otro tipo de campañas institucionales (recuerda a los impactantes vídeos de la DGT), es el primer spot de estas características relacionado con la COVID-19 y sus consecuencias más humanas.

Se aleja del mensaje institucional cuyo objetivo principal es trasladar ánimo y fuerza a la ciudadanía convirtiéndose en un spot impactante que mediante el uso de un lenguaje y unas imágenes cercanas y cotidianas para la inmensa mayoría de la ciudadanía nos hace no solo estar atentos al mismo, sino reflexionar al respecto, cumpliendo de esta manera muy eficazmente su cometido: crear conciencia en la ciudadanía.

En efecto, hemos visto durante estos últimos meses campañas institucionales sobre prevención contra el coronavirus tanto a nivel estatal como incluso municipal, pero el vídeo del Gobierno Canario recuerda más a spots como el de la región italiana del Véneto.

Y se parecen porque en ambos se resalta una cualidad fundamental: las importantes consecuencias humanas que tienen nuestros actos cuando en las actuales circunstancias actuamos sin responsabilidad y sin respetar las normas e indicaciones sanitarias más básicas.

Esta línea recurre a los sentimientos y las emociones del público mediante el uso de la entrañable figura de un abuelo, alguien a quien todos quieren y cuidan y que provoca en el espectador la necesaria empatía y responsabilidad individual, ya que este llega a la conclusión de que el spot no le está hablando de algo extremadamente hipotético y lejano sino, al contrario, de algo posible y potencialmente cercano que puede ocurrirle no solo a él/ella, sino a aquellos a los que más quiere.

Un spot muy acertado que cumple su función de una manera muy inteligente y efectiva, llegando al núcleo del problema y a la vez captando y manteniendo la atención del público en todo momento.